Como recordaréis el propósito de esta serie es realizar una revisión de los sitios web que han contribuido a la transformación del mundo de la música. Si bien la mayor parte de estos cambios se han producido en el lado del usuario (emisoras de radio on line, tiendas de descarga digital, portales para descubrir grupos, herramientas para compartir nuestros gustos…) las bandas llevan años utilizando redes como My Space o Facebook para promocionar sus discos. La extensión de la banda ancha y el cloud-computing van a permitir en poco tiempo llevar a la red otras fases de su trabajo.
Centraremos este nuevo artículo en dos nuevas redes, Playeek e Indaba Music, que desde planteamientos distintos aportan nuevas soluciones a músicos aficionados o que están empezando su carrera. Éste podría ser el caso de Cris y Fran, miembros del grupo pop Mentiras a Wendy; con ellos descubrimos en el anterior post cómo la red les ayudó a entrar en contacto y es una herramienta útil para preparar temas y sesiones de ensayo. Ahora nos enseñan un nuevo site que, si gana popularidad, podría hacer más fácil el proceso de formación de las bandas. Se trata de Playeek, una red social dirigida específicamente a músicos que ha llegado este año a España, México y Argentina.
Una rápida navegación por el home de Playeek permite localizar su prestación más diferenciada: el buscador de usuarios. Diseñado con grandes iconos y varias combinaciones de campos, permite localizar a cualquier tipo de instrumentista en cualquier provincia de España. “Es interesante que puedas buscar no sólo un guitarra, sino un guitarra que además sea vocalista”, nos cuenta Fran, “y no está limitado a combos de rock (guitarra, bajo, batería, etc…) sino que aparecen armónicas, tubas, bombardinos, entre otros instrumentos”. La música digital parece mucho más activa en el campo del pop-rock pero la introducción de estos campos y casillas para determinar conocimientos de solfeo, composición y arreglos abre las oportunidades de networking a músicos de todos los repertorios.
Frente a redes como Last.fm o Jamendo (ya analizada en Doovive), Playeek apunta a un grupo de usuarios muy concreto y les ofrece una herramienta sencilla pero eficaz para ese primer paso que es localizar miembros para formar una banda. Por desgracia, el tamaño de la red aún es pequeño, casi testimonial (1200 usuarios en España en mayo de este año) y su utilidad acaba en el “mundo real” precisamente cuando la gente se conoce y queda para los ensayos. Indaba Music, la segunda red que analizaremos en el post, demuestra que se pueden hacer on line muchas otras tareas.

Indaba Music, el linked In de la música
Descrita así por el blog Mashable, Indaba Music es un portal creado en 2007 como “plataforma de herramientas y servicios que ayudan a los músicos en distintos aspectos de sus carreras: networking, formación, producción, promoción y distribución”. Su nombre remite a una palabra zulú que hace referencia a la disposición o receptividad para compartir ideas, hacer negocios y discutir asuntos importantes y, ciertamente, la colaboración es la base de muchas funciones y servicios del sitio. En cuatro años ha conseguido tener más de 500.000 músicos, desde aficionados hasta profesionales con una carrera consolidada, y lo relevante es que una buena parte ha optado por las prestaciones de la cuenta de pago (5 dólares mensuales).
Indaba se estructura en cuatro secciones: Oportunidades y Concursos; Comunidad; Producción; Venta. En la primera los usuarios pueden participar en convocatorias de composición o remezclas premiadas con dinero o material técnico. Community es propiamente la red social, en ella se pueden explorar los perfiles de usuarios y comunicar con aquellos con los que tengamos contacto. Produce es el apartado más innovador: contiene un editor on line -Mantis- que permite crear música con calidad de estudio sin necesidad de que los músicos implicados se encuentren en el lugar o el tiempo. En esta sección hay otros apartados pensados para convocar o participar en audiciones virtuales y una librería de samples de distintos instrumentos y estilos.
Los usuarios que ya tengan material grabado y listo para editar, pueden vender copias físicas de los discos o descargas digitales a través de iTunes. A diferencia de otros portales, Indaba entrega el 100% de los ingresos pero determina un número máximo de canciones según el tipo de cuenta de pago que tenga el usuario. La cuenta básica no tiene acceso a esta función y limita otras prestaciones como la capacidad de almacenamiento de audio o las funciones de la suite mantis.
Banda ancha, networking en redes sociales y herramientas de audio basadas en la web. Estos son los tres elementos que pueden traer a la creación musical lo que la tecnología ha cambiado en el lado del consumo: mayor oferta musical, consumo dónde y cuando queramos, tendencias y modas definidas por los usuarios. Por ahora, Indaba tiene competidores como Tunecore (dirigido solo a distribuir música digital) o Reverbnation (un poco más completo que My Space en las tareas de difusión y promoción); ante ellos, su mejor baza es que ha sabido llevar a la web las herramientas y procesos propios de la industria musical (sus fundadores han trabajado en el sector y su actual CEO fue vicepresidente de Sony Music) y les ha puesto un precio interesante para los grupos nóveles. La única duda, al menos desde España, es si tal y como es ahora será útil a los grupos nacionales, o habrá que esperar a un proceso de localización como el que hicieron en su día Facebook, LinkedIn o Twitter.
















¿Qué opinas?
Ir al formulario | RSS de los comentarios